El Buzz Buddy® es una herramienta de estimulación oral diseñada para acompañar actividades de exploración sensorial de una manera práctica, segura y versátil. Combina una suave vibración con seis puntas intercambiables de diferentes formas y texturas, permitiendo ofrecer diversas experiencias sensoriales según las preferencias y objetivos de cada usuario.
Su diseño ergonómico facilita el agarre durante el uso, mientras que las puntas de silicona pueden utilizarse para explorar labios, lengua, mejillas, encías y mandíbula. Gracias a su tamaño compacto y al estuche incluido, resulta ideal para utilizar en el hogar, consultorios, escuelas o durante los traslados.
¿Para qué puede utilizarse?
Puede incorporarse en actividades relacionadas con:
- Estimulación oral.
- Exploración sensorial de labios, lengua, mejillas, encías y mandíbula.
- Motricidad orofacial.
- Reconocimiento y exploración de diferentes texturas.
- Actividades relacionadas con la alimentación.
- Propuestas de fonoaudiología.
- Terapia ocupacional.
- Uso domiciliario, escolar o en consultorios.
Características
- Vibración suave para aportar un estímulo sensorial adicional.
- Mango ergonómico y liviano de fácil agarre.
- 6 puntas intercambiables con diferentes formas y texturas.
- Puntas de silicona suaves, resistentes y agradables al contacto con la boca.
- Incluye una punta con forma de cuchara para ampliar las posibilidades de uso.
- Favorece la exploración de labios, lengua, mejillas, encías y mandíbula.
- Diseño compacto y fácil de transportar.
- Incluye estuche con cierre para guardar todos los accesorios.
¿Qué incluye?
- 1 mango vibratorio Buzz Buddy®.
- 6 puntas intercambiables de silicona.
- 1 estuche con cierre para guardado y transporte.
Especificaciones
- Material de las puntas: silicona.
- Mango: plástico resistente de diseño ergonómico.
- Alimentación: 1 pila AAA (no incluida).
- Presentación: kit completo.
- Color: según la variante seleccionada.
Información importante
Este producto constituye un recurso de estimulación oral y no reemplaza tratamientos médicos ni terapéuticos. Se recomienda utilizarlo bajo la supervisión de un adulto cuando corresponda y seguir las indicaciones del profesional tratante si forma parte de un programa de intervención.